miércoles, 29 de junio de 2011

Invisible.






Y es que en realidad soy transparente. Si miras en el cajón de mi escritorio verás un montón de recuerdos, si lees mi diario sentirás lo que yo siento, si coges mi móvil y miras las notas sonreirías, si lees los borradores verás todo lo que ha quedado por decir; incluso si abres mi papelera oirías los gritos que he callado, las lágrimas que he secado, hasta mis dibujos hablan de mí aunque para ti solo sean garabatos, son rayas de locura, si coges mi cámara y miras por el objetivo verías el mundo como yo lo veo, si coges mi reproductor de música escucharás la banda sonora de mi vida, si tocas mi piel notarás que soy frágil, muy frágil, pero si quieres olvida todo esto y mirame a los ojos.

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